25 de marzo de 2009

Rousseau, el médico mala onda y el sentido común

.
En el capítulo 17 de la temporada actual de HOUSE MD, encontramos un capítulo con el título del libro que hizo mundial y eternamente famoso a Jean-Jacques Rousseau: El Contrato Social.
En primer lugar, queremos justificar este artículo dedicado a un capítulo de la serie, más allá de la simple curiosidad antropocáquica. Consideramos que tiene doble relevancia para nuestro blog, ya que el protagonista de esta serie, Hugh Laurie, es uno de los premiados en nuestras encuentas mensuales, específicamente en el ranking de los Desertores de la Antropología. Como segundo punto, proponemos, como ya lo hemos hecho antes, problematizar la relación entre las industrias culturales y del entretenimiento y las ciencias sociales.
El Contrato Social, escrito en 1762, fue tomado como base para muchas de las revoluciones de la época, especialmente la Francesa, y es considerado como uno de los pilares más importantes del Siglo de las Luces. La premisa básica del libro dice que la sociedad necesita de alguna forma de organización formal para poder funcionar y para permitirle a sus integrantes convivir, es decir, un contrato implícito donde se organiza políticamente el funcionamiento de la sociedad. Un concepto central es el de la igual de todos los hombres y la libertad que requieren para aprobar o modificar estas reglas. ACÁ encontramos una versión on line del texto completo.
Por otro lado, desde el sentido común, se interpreta la frase contrato social como las reglas de cortesía que implican la buena convivencia. En este capítulo de la serie, el caso que estudia el equipo liderado por House es el de un hombre que de repente ha perdido su habilidad para "filtrar" lo que piensa, es decir, que dice absolutamente todo sin fijarse en las consecuencias que eso pueda tener sobre los que lo rodean. Por supuesto, esto lo hace pelearse con todos, especialmente con su gente más cercana. Claro que House se siente identificado con él, ya que se hostil y no filtrar es su manera de relacionarse con el mundo. Hay varias escenas muy interesantes en las que se plantea la creación de la verdadera identidad de la persona, y se discute si la escencia es lo que se piensa o lo que se hace. La que más me gustó es la siguiente conversación entre House, Wilson y Kutner:
K: Por suerte, la estupidez es una condición temporal para este tipo.
H: No, no lo es. Tal vez podamos arreglar su impulso de decir sus pensamientos en voz alta, pero siempre será el tipo que los piensa.
W: Pero también será el tipo que no los dirá. Si pasó toda su vida construyendo esta identidad de tipo amable. ¿No sería eso quién es, tantocomo cualquier otra cosa?
H: Claro que defiendes eso, eres todo identidades.
K: Estoy de acuerdo con Wilson. Este tipo es Harry Potter. El Sombrero Seleccionador iba a poner a Harry Potter en Slytherin basado en su naturaleza. Se negó, así que terminó en Gryffindor. Por elección.
House y Wilson relfexionan también sobre su particular relación en la escena final, donde discuten que en su relación es el único lugar que han encontrado donde la no existencia de estas reglas socialmente aceptadas de convivencia es en realidad positivo:
W: ¿No te molesta el hecho de no tener contrato social? Toda mi vida es un enorme compromiso. Voy de puntillas alrededor deellos como si fuesen de porcelana. Me paso todo el tiempo analizando: "¿Cuál será el efecto si yo hablase de esto?" Y estás tú... Un adicto a la realidad. Si te ofreciera una mentira reconfortante, me golpearías con eso. No lo cambiaremos.
H: OK.
W: No, es que... Si pusieras en práctica el contrato social, lo dirías sólo porque... sólo porque me haría sentir mejor.
H: Es divertido verte torturarte.
W: ¿Crees que las cosas con mi hermano funcionarán?
H: No. Pero cuando resulten mal, no será tu culpa.
W: Gracias, House.
H: Y sí te gustan los Camiones Monstruo.
W: Por supuesto.
En síntesis, un capítulo muy interesante y reflexivo para el Antropocaco y para el público en general, que recomendamos ver lo antes posible para abrir la discusión. Sobre qué discutiríamos, no sé.

3 comentarios:

Martín Cagliani dijo...

Muy bueno, no lo vi todavía, a ver si me lo bajo. Sin duda que House es un antropólogo nato. Es un observador, y las conclusiones que saca de esas observaciones, son las que lo hacen un antropólogo egoísta, por decirlo de algún modo, ya que se guarda para sí sus conclusiones, jeje.

Nadia Cambón dijo...

Simplemente genial.
Muchas gracias por el aporte!

Carla dijo...

soy de Puàn pero de Artes, entré a esta pàgina de casualidad y la leì toda de un saque..como me cagué de risa con la canción Sweet Gordon Chile!!!!
saludos, Carla.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails